¿Qué dice Toluca?
Entre el Xinantécatl, el Paseo Colón y el prompt. Aquí comienza la escucha amplificada.


La tarde caía fresca y tranquila sobre el mítico Paseo Colón, esa arteria arbolada que le da respiro a nuestra ciudad de Toluca. El Nevado, nuestro eterno guardián de piedra y nieve, observaba a lo lejos mientras yo me abría paso entre familias, deportistas y parejas que disfrutaban de su sábado. Con el micrófono de Sin Miedo a la IA en mano, decidí hacer una pausa en mi propia cotidianidad para preguntarle a la gente algo que a mí me apasiona hasta los huesos: ¿cómo nos llevamos los toluqueños con la inteligencia artificial?
Lo que me encontré fue un mosaico fascinante, tan contrastante como nuestro clima bipolar. Por un lado, me topé con Fernando y Bernardo. Para ellos, el teléfono sigue siendo exactamente eso: un aparato para llamar y mandar mensajes. Ni hablar de ChatGPT o algoritmos. Y es que, aunque el 81.2% de la población en México usa internet, la IA sigue pareciendo ciencia ficción para un sector importante que camina a nuestro lado todos los días.
Los pragmáticos y los filósofos
Pero a unos cuantos pasos, la historia cambió. Me encontré con Juan Manuel, Luz y Diego. Ellos representan esa adopción acelerada que no hace mucho ruido pero mueve montañas. Juan Manuel me platicaba cómo usa Copilot, Gemini y Grok no solo para tomar decisiones complejas en su trabajo, sino hasta para hacer consultas sobre su mascota o su vestimenta. Diego, por su parte, ve a Gemini como un aliado indiscutible para simplificar procesos administrativos.
Esto empata perfectamente con la realidad nacional. De acuerdo con una encuesta sobre el uso de inteligencia artificial en México en 2026, el 77% de los estudiantes universitarios y el 78% de los docentes ya utilizan herramientas de IA para sus actividades académicas. Ya no es una moda, como bien me confirmó Diego en la entrevista: "Llegó para quedarse".
La inteligencia artificial es como una herramienta poderosa: te da sustantivos, te ayuda a mejorar textos, pero no puedes confiarte al cien. Las muletillas algorítmicas se notan.Isabel, caminante del Paseo Colón
Isabel y Octavio aportaron el toque de escepticismo saludable que siempre hace falta. Octavio, con un buen ramo de flores bajo el brazo, me confesó que usa ChatGPT pero trata de limitarse: "absorbe mucho, y ya está caro mi psicólogo", bromeó (o quizá no tanto). Y tiene razón, la dependencia tecnológica es un tema de debate profundo. Isabel también lo advirtió al hablar de cómo la IA te ayuda a pulir ensayos, pero si abusas de ella, terminas repitiendo las mismas muletillas robóticas.
¿Y si el gobierno hiciera prompting?
Como servidor público que soy, no podía dejar pasar la oportunidad de preguntarles: ¿deberían los políticos y el gobierno usar IA? Las respuestas fueron tan variadas como los antojitos en Los Portales.
Alejandro, un joven estudiante, lo vio con claridad: un mejor plan de trabajo político podría salir de ahí, pero la IA no va a eliminar la corrupción porque "luego los algoritmos fallan". Luz cree que serviría para que hagan resúmenes, pero no para tomar decisiones finales. Sin embargo, me quedo con la visión práctica de Diego, quien sugirió que el gobierno debería usarla para "simplificar la vida de los ciudadanos en los trámites y portales públicos".
- Optimismo emprendedor: el 86% de los emprendedores encuestados por GoDaddy en México confía en su capacidad para manejar IA, viéndola como pieza clave de su negocio.
- Adopción formal incipiente: a pesar del uso personal generalizado, el INEGI reportó en sus Censos Económicos 2024 que apenas el 0.5% de las unidades económicas del sector privado y paraestatal utilizan sistemas de IA de manera oficial.
- Normalización educativa: nueve de cada diez estudiantes universitarios en México han utilizado IA generativa al menos una vez en sus actividades académicas.
El veredicto toluqueño
Al final de mi recorrido por el Paseo Colón, la conclusión fue cálida y esperanzadora. Los toluqueños somos de arraigo, de caminar bajo los mismos árboles centenarios y comer chorizo verde, pero no le tenemos miedo al futuro. Algunos apenas y saben qué es, otros la limitan por precaución, y muchos más ya la traemos en la bolsa del pantalón, usándola para redactar mejores correos, agilizar el trabajo o simplemente para quitarnos una duda existencial en la tarde del sábado.
La IA es como El Nevado de Toluca: inmensa, a ratos cubierta de nubes y misterio, pero siempre ahí. Algunos deciden escalarla hasta el cráter para ver las lagunas de cerca; otros, como don Bernardo, se conforman con admirarla de lejos mientras siguen su camino. Lo importante es que, al igual que nuestra montaña, ya es parte de nuestro horizonte.
Nos leemos en el próximo prompt.
La calle, en sus palabras
Estas son las ocho personas que se detuvieron a contestar una tarde de sábado en Paseo Colón. Los pies de foto reproducen exactamente lo que dijeron frente al micrófono.








¿Toluca usa ChatGPT? La calle responde
Todas las entrevistas de Paseo Colón, con las respuestas completas y sin editar.
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